Consejos para EM y Vida cotidiana

Consejos de EM y Vida cotidiana

¿Cómo pueden abordar los problemas de movilidad en sus hogares los pacientes con EM?


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  1. 1. Consejos para vestirse

    Te sugerimos tengas en cuenta los siguientes consejos en caso de padecer niveles avanzados de EM:

    Si tienes problemas de fuerza o alcance:

    a) Para vestir la parte inferior del cuerpo:

    • Existen diferentes tipos de ayudas para que puedas vestirte con más facilidad:

    los subecalcetines ayudan a colocar calcetines y medias sin tener que levantar el pie.

    • Si te resulta imposible abotonarte puedes sustituir los botones por velcro o usar un abotonador. Si te resulta difícil utilizar el cierre de la cremallera te puedes colocar una anilla para subir y bajar con un dedo.

    b) Para vestir la parte superior del cuerpo:

    • Las mujeres con dificultades pueden colocarse el sujetador de manera más fácil si lo cierran por delante a la altura de la cintura, después lo giran y finalmente se ponen los tirantes. Para quitárselo deberán invertir el proceso.
    • Cuando no te sea posible abotonarte puedes utilizar un abotonador o sustituir los botones por velcro (aunque se coloque velcro, se puede conservar el aspecto de la prenda, cerrando el ojal y cosiendo el botón encima).

    Si tienes problemas de coordinación o temblor, utiliza prendas de tejido elástico y que queden bastante sueltas, con botones grandes, cremallera o cierres con velcro; así como calzado sin cordones (mocasín, cierre de velcro, cremallera, cordones elásticos,...).

    Puedes ayudarte de diferentes herramientas, como abotonador de mango grueso y/o pesado, anillas en las cremalleras,...

    En este caso también se recomienda zapatos tipo mocasín o con cierres de velcro, cremallera o cordones elásticos.


    2. Consejos para la higiene personal

    Es importante conseguir que el baño sea seguro y cómodo, así como facilitar que se pueda realizar de forma independiente.

    Es imprescindible que el suelo de la ducha o bañera y el de la entrada a las mismas sea antideslizante para evitar caídas.

    Cuando hay suficiente fuerza y equilibrio, el acceso a la bañera o ducha se hará de pie, aunque se aconseja colocar barras y/o asideros que permitan entrar y mantenerse de pie con más seguridad.

    Cuando la fatiga es importante o el riesgo de caídas es alto, se aconseja ducharse sentado. Evidentemente también se realizará sentado en aquellos casos en los que no haya movilidad y/o fuerza en miembros inferiores. En estos casos habrá que proporcionar estabilidad y facilitar la transferencia.

    Hay infinidad de modelos de asiento para bañera y ducha. Su elección dependerá de las necesidades del usuario y de las dimensiones y distribución del cuarto de baño.

    Se recomienda sustituir la bañera por un plato de ducha. En estos casos, hay que tener en cuenta que lo más conveniente es un plato de ducha a ras de suelo, que además de evitar tropiezos, se pueden usar con sillas de ducha con ruedas.

    Una vez en la ducha o baño, hay numerosas ayudas técnicas que facilitan la tarea en caso de tener dificultades por falta de fuerza o destreza:

    - Cuando la fuerza de prensión es limitada se aconseja usar manopla en vez de esponja.

    - Cuando el problema es de alcance (pies, espalda) se pueden usar esponjas con mango largo.

    En caso de utilizar un solo brazo pueden ser útiles ayudas como dispensadores de jabón, esponjas jabonosas, etc.

    - Si hay alteración sensorial deberás extremar las precauciones sobre la temperatura del agua. Limitar la temperatura de salida del agua caliente del calentador o caldera es una medida que evitará el riesgo de escaldarse.

    Para secarte después de la ducha, es recomendable utilizar albornoz y hacerlo sentado.


    3. Consejos para el arreglo personal

    Si tienes problemas para coger los utensilios, puedes engrosar los mangos mediante la aplicación de cinta adhesiva afelpada tipo la usada en las raquetas de tenis. Es preferible usar utensilios ligeros.

    En caso de tener limitado el alcance se utilizan utensilios de mango largo (peines, cepillos especiales).

    No uses aerosoles (desodorante, etc) ni objetos cortantes (tijeras, cuchillas, etc), si padeces temblor.

    Se recomienda utilizar cepillos de dientes y máquinas de afeitar eléctricas. Al ser más pesados y gruesos los manejarás mejor, te permitirán cogerlos con los codos apoyados y mover la cabeza en lugar de los brazos.

    En general, siempre que haya problemas de movilidad en los brazos, se aconseja llevar cortes de pelo sencillos, fáciles de arreglar.


    4. Uso del WC

    Para facilitar sentarse y levantarse del WC se pueden utilizar diferentes ayudas en función de las necesidades del paciente: alzas de WC, barras fijas y abatibles, asideros, etc.

    Es importante que el papel higiénico esté al alcance, preferiblemente en el lado menos afectado.


    5. Otras actividades de la vida diaria

    Además de las ayudas técnicas para actividades ya revisadas, existen otras muchas que pueden contribuir a mejorar notablemente la calidad de vida de las personas con discapacidad:

    - Descanso: cama articulada, barras laterales para evitar caídas y asideros para ayudar en la movilización, sillones relax con ayuda para levantarse,...

    - Escritura: adaptadores para mejorar la prensión del bolígrafo, bolígrafo con peso,...

    - Lectura: lupas, atriles, pasapáginas.

    - Comunicación: teléfonos con teclas grandes, móviles de fácil manejo, etc.


    6. Domótica

    Hoy en día, las nuevas tecnologías suponen una herramienta muy eficaz para mejorar la calidad de vida de las personas con EM y sus cuidadores, ya que permiten aumentar la autonomía y disminuir la necesidad de atención. Aportan control, confort, seguridad y ahorro.

    Es muy útil automatizar funciones que implican desplazamiento:


    • Sistemas de apertura de puertas: tarjetas de proximidad, brazo mecánico de apertura, puertas de poco peso, llaveros especiales.
    • Persianas mecanizadas: hay que incluir un sistema de control adecuado para cada usuario (pulsador a altura adecuada, mando a distancia, etc.).
    • Seguridad activa: detectores de fugas de gas, agua, etc ; alarma en casos de caídas en baños; etc.
    • Control automático de luces: por presencia, por voz, etc.

    El terapeuta ocupacional es el profesional experto en materia de ayudas técnicas, por ello, es aconsejable consultarle para que te ayude a hacer la elección adecuada.